Rafael Simón Jiménez: Por qué ganará Sergio Garrido el 9-E. "Imposible tapar al sol con un dedo !"

Opinión 08 de enero de 2022 Por Rafael Simón Jiménez
El Chavismo, y algunos que tarifadamente le hacen el juego en este escenario sobrevenido en Barinas, por la burla a la voluntad popular de sus ciudadanos, sólo adquirirán conciencia luego de su nueva y amplia derrota el próximo 9 de Enero...
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Rafael Simón Jiménez

"Los resultados de la elección de autoridades Regionales y Municipales, realizadas el pasado 21 de Noviembre, tuvieron en el Estado Barinas un inesperado  resultado, sobre todo para el Gobierno, pero que en general sorprendió a propios y extraños, y determinó el arrebatón y la burla a la voluntad popular consumado por un Tribunal Supremo de Justicia, siempre presto a cumplir las órdenes de Miraflores por ilegales, desmesuradas o descabelladas que ellas sean.

La inhabilitación a posteriori de Freddy Superlano, gobernador electo del Estado Barinas, a la luz de unos resultados retrasados intencionalmente por días, pero luego ser reflejados fidedignamente en el texto de la sentencia de la Sala Electoral del TSJ, no dejan lugar a dudas de que el gobierno le permitió competir al candidato de la auto denominada Plataforma Democrática, bajo la total convicción de que su nominación sólo serviría a sus intereses de dividir y atomizar a la oposición para restarle cualquier posibilidad de victoria, como de hecho sucedió en numerosos estados del País.

En este momento no tengo cómo ni por qué hacerlo, como tampoco es menester cuestionar ni poner en duda las características como activista del candidato ganador, ni el esfuerzo hecho por la plataforma de alcaldes que lo respaldaban, ni por los dirigentes de los partidos del G4, pero las razones de la victoria de Freddy Superlano el pasado 21-N, tienen raíces mucho más profundas que por supuesto el gobierno no quiere ni puede, o quizás ambas cosas, leer correctamente para entender que las causas profundas de la victoria de Superlano, obedecen a la inmensa indignación y desafección popular que se ha ido incubando progresivamente en su base de apoyo social y electoral, y que no puede zanjarse, con un simple cambio de candidatos, ni multiplicando dádivas o amenazas entre la población.

Insólitamente, y al mejor estilo gamonal, feudal y caudillesco, es decir anacrónico y anti histórico, Hugo Chávez, desde el momento mismo de su llegada al poder en 1998, convirtió a Barinas en el feudo de su extensa parentela, que nunca tuvo arraigo o protagonismo político en el estado, y a la que amparada en su popularidad le permitió el control de la gobernación regional y de varias alcaldías, todo lo cual fue conformando un imperio para el disfrute, el hedonismo y los privilegios; siendo todo ello ajeno totalmente a las demandas, requerimientos y problemas de un Estado abandonado a su suerte y saqueado en sus recursos, que fue perdiendo progresivamente calidad de vida, al ritmo de la extinción del salario, la inexistencia de servicios públicos básicos, la liquidación de fuentes de producción y riqueza, y la multiplicación de una diáspora que en huída desordenada marcó el desgarramiento de muchísimas familias Barinesas.

Alumbrarse con velas, cocinar con leña, bañarse improvisadamente, subsistir con un ingreso miserable, retrotrajo a Barinas a los tiempos del siglo XIX, y fue generando primero decepción en los otrora entusiastas y multitudinarios seguidores del Chavismo, y esa sensación luego mutó a repudio y a un deseo inmenso de cambio, que fue en definitiva lo que se manifestó con toda claridad el pasado 21 de Noviembre, no sólo con la votación y el triunfo obtenido por Superlano, sino por el muy alto número de sufragios obtenidos  por el Ex Gobernador Rafael Rosales Peña, hombre de indudable arraigo popular, todo lo cual era y es revelador de cuán hondo y extenso es el repudio de una mayoría de Barineses al mal gobierno que los ha martirizado por más de dos décadas.

El Gobierno Chavista-Madurista,  sorprendido por la victoria de Superlano y por la altísima ventaja que representa la suma de las dos candidaturas opositoras, reaccionó con una mezcla de brutalidad y arrogancia, al inhabilitar al gobernador electo y luego iniciar una cadena de inhabilitaciones de los potenciales candidatos a sustituirlo, y paralelamente e ignorando la realidad profunda que determinó su contundente derrota en su otrora "feudo familiar", procedió a forzar la renuncia del Gobernador y candidato derrotado Argenis Chávez, y a plantearse la postulación de Jorge Arreaza como nuevo aspirante del PSUV a la gobernación regional, con lo cual “el remedio terminó siendo peor que la enfermedad”.

El gobierno no terminó de darse cuenta de las causas y raíces profundas de su descalabro electoral en Barinas, que si bien tienen que ver con el desgaste y el desprestigio de la "hegemonía Chávez", no obedece solamente a ella, sino esencialmente en la furia, en la indignación que en su propia militancia fueron ganando terreno al compás del abandono, el hambre, la injusticia, la extrema necesidad y las condiciones infrahumanas de vida que padecen los sectores más necesitados de Barinas, donde desde los tiempos de Chávez, el PSUV concentra su base fundamental de apoyo, y esa situación no puede resolverse trayendo un candidato descolorido y ajeno al medio, que reúne en sí mismo las cualidades del agua, “inodoro, incoloro e insípido“, ni repartiendo pequeñas dádivas, ni suministrando  circunstancialmente servicios negados por años como el gas o la gasolina, ni amenazando a los beneficiarios de cargos públicos o misiones, y menos poniendo en escena un derroche repugnante e inmoral de propaganda electoral que agravia a tantos otrora electores del Chavismo, que se preguntan cuántos alimentos para su familia podrían comprar con uno solo de los sofisticados afiches o cuñas publicitarias del anodino postulado candidato oficialista.

Por lo anterior, estoy convencido, de que el Diputado Sergio Garrido, el candidato finalmente seleccionado para reivindicar la victoria popular del pasado 21-N, obtendrá un triunfo aún más amplio y contundente, y a esta aseveración no concurren solamente mi inocultable apoyo a su nominación, sino razonamientos  y análisis objetivos que pudieran resumirse y enumerarse: 


1. Tras la postulación de Garrido, se han agrupado, no sólo los partidos políticos que respaldaron a Superlano en su victoria, sino nuevas fuerzas, cuya motivación fundamental es hacer respetar el voto y la voluntad de los Barineses burlada por el “arrebatón“ del gobierno, tales como son los movimientos Unión y Progreso,  Fuerza Vecinal, Lápiz, Centrados y Avanzada Progresista el partido de Henry Falcón. 
2. Rafael Rosales Peña, el otro candidato opositor del pasado 21-N, y que obtuvo una muy respetable votación, ha hecho público su respaldo a Sergio Garrido, y si bien los votos no son totalmente endosables, es evidente que esa base electoral es inobjetablemente opositora y por tanto proclive a votar por el auténtico candidato que representa esa opción frente  al gobierno. 
3. Es indudable que a pesar de su evidente erosión y desprestigio, Argenis Chávez, ha sido durante más de dos décadas el líder natural del PSUV; suplantarlo por un improvisado forastero, desconocedor absoluto del medio Barinés, con una conducta y un lenguaje imposible de conectar con el electorado lugareño, va incluso a mermar la votación obtenida por el oficialismo en los recientes comicios Barineses. 
4. La profusión de dádivas, regalos y dispensas, así como la costosísima inversión realizada en propaganda electoral para una campaña comicial “cortísima“ creo que tiene un efecto contraproducente en el electorado tradicional del Chavismo. Pensar que se puede atenuar o revertir un descontento acumulado durante años y que tiene como sustrato sufrimientos, carencias y penurias de carácter permanente, con una bolsa CLAP, con un bono miserable e incluso con neveras, televisores y aparatos de aire acondicionado, es no solamente ofensivo a los más necesitados, sino ajeno a la valoración correcta de su dignidad y motivaciones.

Muchos equivocadamente tienden a juzgar y hacer conjeturas sobre la actual campaña electoral y sus eventuales resultados, con criterios convencionales, ignorando que estas elecciones no son unos comicios formales, sino el resultado de un desconocimiento de la voluntad de todo un pueblo, y la suplantación y falsificación de sus liderazgos naturales, lo que ha llevado incluso a mucha gente que por diversas razones no sufragó el pasado 21-N, manifestar su decisión y entusiasmo por hacerlo el 9-E. Creer que con las viejas prácticas politiqueras y clientelares, del reparto, la dispensa e incluso la compra de conciencias, pudiera generarse un nuevo escenario electoral, es tomando prestada la famosa frase de Telleyrand “más que un crimen, una estupidez“.

El Chavismo, y algunos que tarifadamente le hacen el juego en este escenario sobrevenido en Barinas, por la burla a la voluntad popular de sus ciudadanos, sólo adquirirán conciencia luego de su nueva y amplia derrota el próximo 9 de Enero, de que en ese estado, lo que se impuso y se volverá a imponer no es un partido, ni un bloque o coalición de ellos; tampoco un candidato por meritorio que sea, sino la voluntad cada vez más arraigada de los Barineses de sacudirse para siempre a un gobierno que por veintidós años sólo le ha proporcionado carencias, padecimientos, desgarramiento de sus familias, condiciones infrahumanas de vida, en una tragedia humanitaria que sólo cesará sacando a sus responsables del poder.
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Autor: Rafael Simón Jiménez.
Fuente: Resumen Digital https://bit.ly/3eIXMSD  (02/01/2022)

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