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¡Que viva el rock! Pero cállate la boca!

Si dentro de unos 20 años (o tal vez menos), el periodismo llegase a ser apenas un recuerdo de tiempos de libertad, Yaracuy tendrá un lugar, nada honroso, en la historia, como el punto de partida de tan terrible hecho... En no menos de 10 artículos y en infinidad de programar radiales, he sido un duro crítico, de la actitud carente de ética, profesionalismo y del palangrismo a niveles vergonzosos y descarados.

Opinión 20/05/2022 Angelino Santana - CNP 22823

El periodismo a nivel mundial, está en crisis. En el caso Watergate, una investigación periodística sobre la gestión de Richard Nixon, le costó al presidente norteamericano su renuncia, y a los periodistas, el premio Pulitzer.

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Más recientemente, Julián Assange, a través de su medio Wikileaks, realizó denuncias bien documentadas sobre espionaje, asesinatos y otras barbaridades del gobierno gringo. La diferencia entre Watergate y Wikileaks? Pues que el periodista involucrado no recibió el Pulitzer, sino por el contrario fue perseguido, extraditado y encerrado en una celda, en la que lo están dejando morir poco a poco, en tanto que el gobernante de EEUU involucrado, ni renunció, ni fue juzgado y ni tan siquiera pidió disculpas...


Sin embargo, y a pesar de hechos como ese y tantos otros, vemos a diario, como muchos colegas pierden sus vidas por difundir la verdad, en Colombia, México, Palestina, incluso en Venezuela. Pero esa realidad, ese sacrificado y valiente esfuerzo de unos pocos por evitar la extinción de la más hermosa de las profesiones, nada tiene que ver con Yaracuy...


Si dentro de unos 20 años (o tal vez menos), el periodismo llegase a ser apenas un recuerdo de tiempos de libertad, Yaracuy tendrá un lugar, nada honroso, en la historia, como el punto de partida de tan terrible hecho...
En no menos de 10 artículos y en infinidad de programar radiales, he sido un duro crítico, de la actitud carente de ética, profesionalismo y del palangrismo a niveles vergonzosos y descarados.


Cada vez que he realizado una crítica sobre la actitud palangrista de, lamentablemente, la mayoría de los colegas de nuestro estado; imaginaba que de inmediato recibiría una lluvia de protestas de los mismos, alegando excusas, sus puntos de vista, su malestar ante mi opinión, y eso, la verdad no me atemorizaba en lo absoluto, pues propiciaría un debate interesantes y esclarecedor, sobre la realidad del periodismo en Yaracuy. 
Pero no, la respuesta siempre ha sido el silencio, un silencio que dice mucho sobre la vergüenza de unos y la sinvergüenzura de otros. 


Pero no es sólo ese hecho, hay mucho más. 


Cuando leo o escucho algún o alguna colega con esa frase ahora tan popularizada de "patear la calle en busca de noticias", pregunto: ¿en serio las buscan?, ¿Es que acaso está escondida la realidad del pueblo?, ¿En serio no ven los niños pidiendo limosna, los ancianos haciendo colas injustificadas para cobrar una miseria, los huecos en las calles, la especulación en los comercios, la falta de agua, los apagones (bueno, si es de noche, tendría sentido), las irregularidades de los clap, desde su llegada a depósito, pasando por las alcaldías, hasta en cada calle de las comunidades? No ven acaso el mágico y casi instantáneo enriquecimiento de funcionarios? Cuales son esas calles que recorren dónde parece existir una realidad alterna?, O es que acaso tienen alguna especie de gringolas que solo les permite ver el camino por donde, látigo en mano, el conductor de la carreta las y los guía?


Les parece dura mi crítica? Pues entonces díganme: ¿Es mentira acaso lo que digo, es una ilusión mia vuestro silencio cómplice ante la injusticia y las irregularidades?


No, no es mentira lo que les digo. Ojalá lo fuese!


Gracias a las redes sociales, y sin darse cuenta, se ponen en evidencia, al defender a sus patrones, con tanto ahínco, que caen incluso en el ridículo...


Cuando me gradué como comunicador social en la UBV, nos tildaban de "Misioneros", "Tapa Amarilla" y "Piratas", sin embargo, y a pesar de estos calificativos despectivos, tenía gran esperanza de que esta nueva generación de periodistas lograra desplazar el palangrismo que se venía apoderando de los espacios que corresponden a verdaderos comunicadores. Pero la discriminación hacia los "Tapa Amarilla", no se limitaba al remoqute, sino que además, éramos víctimas de exclusión a la hora de optar a un cargo en las instituciones del Estado (que ironía, no?) Supuse que esto generaría una lucha, en buena lid, en donde terminaría imponiéndose la ética y el profesionalismo, ante el palangrismo y la mediocridad. Pero no. La lucha no fue por el periodismo, sino por el sueldo. Fue así como los noveles comunicadores, fueron alcanzando "carguitos" como asistentes, mensajeros y recoge cables de los "periodistas", periodo en el cual, de paso, en lugar de aprender periodismo, recibieron un post grado en palangrismo...


Al ver la actitud sumisa y adulante de gran parte de estos nuevos "periodistas", los alcaldes, jefes de instituciones y gobernación, se percataron de que tenían a su disposición, toda una tropa de "comunicadores", que además de ser tan o más serviles que su viejo equipo de palangristas, eran además, mucho más baratos, pues inicialmente bastaba con un sueldo mínimo y una bolsa de comida...


¿Que hay excepciones? Claro que las hay, gracias a Dios!, pero, no estamos hablando hoy, de las excepciones...
Que no daría yo, porque todo esto fuese distinto, que el palangrismo, en lugar de ser exaltado, fuese despreciado y criticado, como en los tiempos en que Willian Ojeda los destrozaba. Los Rastacueros les decía. 
Que no daría yo por ver de nuevo, periodistas investigando, denunciando y sobre todo diciendo la verdad. Ojalá retomaran el rumbo, aunque fuese por llevarme la contraria...


Parecía que todo estaba perdido, que el fin del periodismo en Yaracuy, era un hecho irreversible, pero no! No se si por cosas del universo tratando de retomar en rombo correcto, o por, simplemente la valentía de unos pocos, se está presentando un periodismo alternativo. Y no, no me refiero a esos que se auto catalogan como alternativos y comunitarios (con sus excepciones también), y no son más que otra vertiente del palangrismo, incluso más rancia y cobarde, pues, habiendo nacido en las comunidades, les mienten, desinforman y les niegan el derecho a la Denuncia y la lucha por su bienestar. Me refiero a ciudadanos comunes, de distintos estratos sociales y profesiones, que han salido al ruedo de la comunicación social, con ética, objetividad e incluso estilo, muy por encima de la mediocridad y prepotencia, a la que ya nos estábamos acostumbrando. 


Aunque hay más, en este artículo (que ya parece más una crónica), haré referencia a tres personajes, que han venido, tal vez sin intención, a darnos un poco de aire fresco, ante tanta contaminación comunicacional,.
Me refiero a un vendedor de suero (como el mismo se cataloga), un abogado y un rockero. 


El vendedor de suero (que es mucho más que eso) es Libardo Linarez, quien además de vender suero, es el editor de la revista Rótulo, un ejemplo de constancia en la lucha por exaltar los valores culturales del Estado, pero que además, de vez en cuando pública acertadas críticas sobre la realidad social del estado, con mucho más valor y honestidad que muchos.

 
El abogado es Miguel Octavio Hernández, ex candidato a la gobernación del estado, que ha ocupado muchos cargos de alto nivel, en diferentes gestiones y partidos en nuestro estado, quien además, es uno de esos extraños casos de un ex funcionario, que a pesar de sus cargos, no es millonario. 


Miguel Hernández se ha dedicado a publicar críticas y artículos, con un agradable estilo, cargado en ocasiones de sarcasmo e ironía, que puede resultar en ocasiones, tanto hilarante como reflexiva. 
Por último he dejado al rockero, no por nada en particular que no sea el hecho de un suceso reciente que lo involucra.  


Rudy González es un productor radial enfocado a la difusión de la música que le apasiona, ¡el rock!


Pero además, tiene en su haber la publicación de un libro e interesantes trabajos como cronista. Rudy pública además con cierta regularidad, puntos de vista y críticas, sobre la realidad social, en especial, la Yaracuyana. Confieso que inicialmente no me gustaban sus escritos, no por el fondo, pues coincidía con muchos de sus planteamientos, sino más bien por la forma, el lenguaje que utilizaba, en ocasiones vulgar, pero sin dudas, ha evolucionado mucho al respecto, sin perder su estilo e irreverencia. 


Rudy separa muy profesionalmente, su posición en las redes, de su rol de productor radial al frente de "Retrovisor".


Es por eso que su salida forzosa del aire por parte de la directiva de la emisora en la que producía, me impactó por variar razones. 


En primer lugar, porque conozco desde hace muchos años a miembros de la familia que está al frente de la emisora, y siempre han gozado de mi aprecio y admiración, y está acción pareciera no encajar con la filosofía que profesan.


En segundo lugar, porque veía la emisora en cuestión, como mi primera opción, en caso de volver a la radio, por su estilo, su música y sus producciones, pero, vaya que decepción!


Pero este acto, no solo atenta contra la libertad de expresión, sino que además nos muestra cuan ridículos pueden ser los argumentos que utiliza la censura.  


¿Cerrar un programa musical por una opinión en otro medio? ¿Que será lo próximo? Censurar un productor porque no les gusta su foto de perfil?


Pero además de ser un acto basado en una excusa tan absurda, es una torpeza apoteosica, que solo perjudica y deja muy mal parada a la emisora, pues Rudy seguramente no le faltarán medios radiales o web, donde seguir compartiendo su afición por la música, sus opiniones, ahora seguramente, con más libertad. 


Lo más triste es que esta decisión no es tal, sino más bien, la ejecución de una "orden" recibida, la cual acataron con la misma sumisión y servilismo que los "comunicadores" que degradan a diario tan hermosa y necesaria labor. 


Por mi parte, sale de mi dial y de mis planes, este claro ejemplo de lo que no debe ser, un medio de comunicación.


Ante este hecho, cabe preguntar: ¿Donde esta el CNP-Yaracuy? Ah, no, verdad que Pedro Bolaños es concejal. Perdón; alcalde. ¿Casualmente del municipio que aparece en las sacrílegas denuncias de Rudy? Ummm... Ta sospechoso, verdad? Bueno, pues si no fue el autor de la orden de cierre del programa, al menos la avala con su silencio, y eso es mucho decir cuando se trata del presidente del CNP regional, ¿no creen? Y los y las "pateadoras de calle", tampoco vieron está noticia, no tienen posición al respecto?


Y los columnistas, productores raciales que se rasgan las vestiduras "disque defendiendo" la libertad de expresión? ?¿No aplica cuando el agresor es un pana, un benefactor, un patrón?


Expreso total solidaridad con Rudy González, repudio, tanto a los autores materiales como los intelectuales del hecho. Mi llamado es a esos pocos comunicadores con ética que aún existen y los emergentes, a fijar posición sobre esta nueva agresión, antes de que se torne en "normal", y terminemos acostumbrándonos...

Funeraria Jardines de San Felipe

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