Daniel Eskibel: No podrás gobernar tu país si no logras gobernar tu tiempo.

Opinión 30 de mayo de 2021 Por Daniel Eskibel
Las campañas electorales son caóticas. Las contradicciones y los conflictos están presentes todos los días. Las urgencias también. Las emociones estallan. Y el tiempo nunca alcanza. Aplicar los consejos anteriores no es tarea fácil. Demanda esfuerzo, mucha decisión, mucha fuerza de voluntad y ajustes constantes. Es pelear cada día y cada minuto contra la inercia del caos

Daniel Eskibel

– ¿Es importante? -preguntó la candidata mirándonos desde la puerta recién abierta.


– Sí -respondimos con un pequeño coro de voces preocupadas.


La candidata respiró profundo y sonrió.


– Me voy porque hay un grupo grande de votantes esperándome y tengo que llegar a tiempo. Ustedes trabajen y me informan cuando terminen -dijo y de inmediato cerró la puerta y se fue.

Estábamos reunidos en su cuarto de guerra. La campaña electoral en aquel país de América Central estaba en su apogeo. Pero aquella candidata sabía lo que muchos políticos desconocen: gobernar su tiempo.

Consejos para gobernar tu tiempo

El recurso más escaso de una campaña electoral es tu propio tiempo, el tiempo del candidato. Porque el candidato es uno sólo, es el único imprescindible en la campaña y su día apenas tiene 24 horas como el de cualquiera. Optimizar esas 24 horas es siempre una de las principales metas para que la campaña electoral sea efectiva. Por eso necesitas, como candidato, aprender cómo administrar tu tiempo durante la campaña electoral.

A continuación te brindo algunos consejos para optimizar tus 24 horas de cada día de campaña:

• Reduce la cantidad de reuniones internas en las que participas. Jerarquiza: unas pocas son muy importantes y tienes que estar, algunas son menos importantes y puedes delegar, en muchas tu presencia es irrelevante y simplemente tienes que huir, y unas cuántas son solo rituales vacíos y ni siquiera deberían existir.

• Acorta la duración de tus reuniones. Establece de antemano su duración y sus objetivos. Evita que se salpiquen de pequeñas charlas intrascendentes y de grandes demostraciones de ego. Ayuda a que todos se concentren en las tareas y en los asuntos concretos. Son reuniones de trabajo, no charlas de café.

• Exige informes escritos sobre asuntos importantes y complejos. Nada de interminables presentaciones verbales. Informes escritos breves. Máximo dos páginas. Máximo, ya sabes. Si además te quieren adjuntar un anexo detallado para ampliar, pues bienvenido. Pero el informe principal de 2 páginas y nada más.

• Descansa. Duerme bien. Dedica un tiempo diario a la actividad que más te relaje. Mahatma Gandhi decía que si su jornada estaba mucho más cargada de actividades que lo habitual, pues entonces tendría que meditar el doble de tiempo. Lo mismo ocurre con el buen descanso: te hace mucho más productivo.

• Cuídate como si fueras un atleta de alta competencia. El ejercicio físico y la comida sana son vitales para recargar energías, mantener la mente clara y actuar con intensidad y eficacia. Y para mantener la disciplina, claro.

• Trabaja en equipo. Uno de los grupos más importantes de la campaña electoral está formado por 3 personas: tú mismo, tu chofer y quien lleva tu agenda. Ese es el equipo con el cual trabajarás más horas a lo largo del día. Por eso mismo tiene que ser muy eficaz y armónico.

• Delega con tranquilidad. Por algo elegiste a tu jefe de campaña, a tu consultor político, a los miembros de tu cuarto de guerra, a tu equipo político y a tus especialistas. Respira. Ellos están trabajando y saben lo que hacen.

• Concéntrate en lo que nadie puede hacer excepto tú. Primero que nada está la comunicación con los votantes. Y en segundo lugar la obtención de recursos económicos para la campaña. Los que votan y los que aportan recursos quieren verte y oirte. Ese es tu trabajo como candidato.

• Organiza tu día en bloques de tiempo. En cada bloque agrupa tareas similares. Al irte a dormir debes tener un panorama claro de la actividad del día siguiente. Respeta al máximo lo planificado. Respeta los horarios. Y modifica con flexibilidad cuando surgen los imprevistos.

• Evita las interrupciones y la multitarea. En cada momento tus energías deben estar todas a tope en una sola y única actividad. Disciplina a tus colaboradores para lograrlo. Disciplina tu uso del teléfono, también. Y disciplínate tú mismo.

Las campañas electorales son caóticas. Las contradicciones y los conflictos están presentes todos los días. Las urgencias también. Las emociones estallan. Y el tiempo nunca alcanza. Aplicar los consejos anteriores no es tarea fácil. Demanda esfuerzo, mucha decisión, mucha fuerza de voluntad y ajustes constantes. Es pelear cada día y cada minuto contra la inercia del caos.

Nada es perfecto. Pero cuánto más avances en la dirección aconsejada mejor será tu campaña y más cerca estarás de lograr tus objetivos.

Lo dicho: gobernar tu propio tiempo por supuesto que es difícil. Pero si no lo logras, ¿acaso crees que lograrás gobernar tu país?

- Daniel Eskibel Email: [email protected]
 

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