La MUD tiene pretendientes

Opinión 04 de julio de 2021 Por Felix B. Sucre - La Razón
Dicen que el mayor error que pudieran cometer los de la tarjeta de la Mesa de la Unidad Democrática es hacer una alianza donde estén los partidos de la Casa Amarilla

Felix Sucre

Muchos dirigentes que odian al guaidosismo, hecho cierto y comunicacional, ahora están pretendiendo acercarse a la Mesa de la Unidad Democrática

«Bochinche, bochinche, está gente lo que hace es bochinche», frase que se le atribuye a quien fuera el Precursor de la Independencia de Venezuela, Generalísimo Francisco de Miranda, en 1813.

Pues bien, el bochinche no ha terminado en Venezuela, donde la gran mayoría de los políticos creen que la vaina es fiesta; que pueden conseguir la mejor pareja de la fiesta, sobre todo si dice que viene de la Mesa de Casa Amarilla, donde le sirve al inquilino de Miraflores.

Vamos al grano: El presidente del CNE, Pedro Calzadilla, ex ministro de Cultura de Nicolás Maduro, se presentó ante los medios de comunicación para anunciar la aprobación de nuevas tarjetas de organizaciones con fines políticos, entre ellos la de ADlante y la de MUD, la que en Venezuela, país destartalado y en la ruina por obra y gracias del PSUV y el Alto Mando Militar, el mismo que fuera arrodillado en la región montañosa de Apure por gente de la guerrilla colombiana de la FARC.

Allí los de verde oliva criollos no pudieron gritar: «Chávez vive, la patria sigue» ni aquello de «leales siempre, traidores nunca», con lo que patean la Constitución Bolivariana a cada momento, mientras controlan ministerios, gobernaciones, empresas de todo tipo, demostrando que como gerentes han sido un fracaso; que deben regresar a sus cuarteles.

No hay igualdad, no hay equilibrio informativo; la censura es un hecho normal, lo que degrada al periodismo, sin que el CNP le diga algo a sus agremiados»
La política no es su norte ni su horizonte.

Juan-Guaidó-en-Chacao

Entonces, con el anuncio del doctor Calzadilla de la puesta en escena de la Tarjeta de la MUD, en manos de personas cercanas a Juan Guaidó, vino un chaparrón que empañó todos los vidrios de la oposición de Nicolás Maduro, conformada por el MAS, AD, Copei, Soluciones, Avanzada Progresista, Cambiemos, Ecológicos, UPP89, Esperanza por el Cambio, entre otros que se pavonea de estar en la Asamblea Nacional de Maduro, gracias a el gran esfuerzo de eso dirigentes casaamarillistas. Ave María.

En los medios televisivos, donde son asiduos visitantes esos dirigentes, donde, qué casualidad, no vemos a un Juan Guaidó, una Delsa Solorzano, un Liborio Guarulla, tampoco a los dirigentes que acompañan al turco Henry Ramos Allup. Para ellos no hay espacio en la programación; están execrados, al igual que en los canales del PSUV. Por supuesto que allí menos.

No hay igualdad, no hay equilibrio informativo; la censura es un hecho normal, lo que degrada al periodismo, sin que el CNP le diga algo a sus agremiados. La vida política continúa, razón por la que muchos dirigentes de los que odian al guaidosismo, hecho cierto y comunicacional, ahora están pretendiendo acercarse a la MUD, como si fuera la carajita con la que pretenden ir a la fiesta.

Es como el caso de los que están en el G4, siendo Carlos Ocariz el ejemplo que tenemos a mano en Miranda, quien ha buscado llegar a acuerdos para ser candidato a la Gobernación.

Si la gente de la tarjeta MUD se organiza bien, seguro que echan la vaina y se alzan con una 12 o 15 gobernaciones»
Obviamente, no sabemos dónde ubicar a David Uzcátegui, quien también tiene la misma aspiración. Mientras, el masista Mario Valdez, precandidato incómodo para la secretaria general de esa tolda en Miranda, sin trabajo de base, le lanzó a Uzcátegui el misil sobre Fospuca, sin que hasta ahora le haya dicho a los mirandinos cuál es la verdad sobre la empresa, aún cuando tiene derecho a ser empresario. La política requiere de transparencia.

En este relato o crónica, sin pretender demostrar que muchos son los dirigentes que no tienen escrúpulos para buscar arrimarse para conseguir una cuota de poder, mucho más cuando saben que si la gente de la tarjeta MUD se organiza bien, seguro que echan la vaina y se alzan con una 12 o 15 gobernaciones, mientras que la Alianza Democrática no sacará ni un concejal en Güiria o en San Carlos de Rio Negro, por lo que ya hablan de una alianza para enfrentar al gobierno al que le sirven generosamente.

Dicen que el mayor error que pudieran cometer los de la tarjeta MUD es hacer una alianza donde estén los partidos de la Casa Amarilla; que es posible que estén cumpliendo instrucciones de Miraflores, para que el PSUV saque sus gobernaciones y alcaldías, aún con la cómica de las Primarias internas. Se imaginan ustedes, amigos lectores, ver a Bernabé Gutiérrez, a Felipe Mujica, a Timoteo Zambrano, a Javier Bertucci o a Claudio Fermín al lado de Juan Guaidó en aras del país, cuando para ellos lo importante es su propio poder político, su vedettismo, mientras el pueblo que se joda, como de hecho se está jodiendo, gracias a las políticas de un Nicolás Maduro, quien insensiblemente actúa? Todo es contra natura.

Lo más probable es que los camaradas del gallo se vayan con sus propios candidatos»
Sin embargo, mañana muchos dirán que es vital la unidad. En estas circunstancias creo que lo más indicado es que cada quien camine por su propio camino; allí es donde se va a saber que tiene el PSUV y sus franquicias, que tiene la Alianza Democrática y que tiene la MUD. No hay otro camino porque el pueblo no es la prioridad de muchos de ellos.

¿Cuál será el papel del PCV y de Unión Progreso en todo esto? No lo sabemos. Sin embargo, lo más probable es que los camaradas del gallo se vayan con sus propios candidatos; mientras Unión Progreso haga lo mismo y desaparezca porque no tiene militancia formada como los comunistas. O, vuelvan a Copei, de donde vienen. Lo que sí no se discute es que para la fiesta que buscan montar el 21 de noviembre, algunos considerados alacranes se quedarán en medio de la sala de fiesta, porque la bella MUD no bailará con ellos… Seguimos.

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