El fracaso de Érika Farías en Caracas o el colapso de un concepto arbitrario de gobierno

Política 27 de agosto de 2021 Por Manuel Isidro Molina
"Mas vale tarde que nunca". dice el adagio. Y es cierto, cae "como anillo al dedo": El PSUV sabe que está herido de muerte, en Caracas; y que la pésima gestión Érika Farías, ha sido un catalizador desastroso que amenaza muy seriamente su sobrevivencia al frente de la Alcaldía y el Concejo Municipal del Municipio Libertador del Distrito Capital.

Érika Farías dejó el cargo, tuvo que renunciar a su desempeño como alcaldesa del Municipio Bolivariano Libertador del Distrito Capital, para el cual fue electa en 2017 con más de 600.000 votos remolcados por el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) y sus socios del llamado "Gran Polo Patriótico", cada día menos "grande" y menos "unitario". 


La sustituye su copartidaria Beatriz Rodriguez, presidenta del Concejo Minicipal de Libertador, como alcaldesa encargada hasta la juramentación de quien resulte electo o electa en las venideras elecciones del domingo 21 de noviembre.


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Beatriz Rodríguez, alcaldesa encargada.

Esta operación de dramático salvataje político coordinado por el presidente de la República, Nicolás Maduro Moros, y el jefe de la fracción parlamentaria del PSUV en la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello -respectivamente, presidente y vicepresidente del partido de gobierno-, también movió los cuadros en la municipalidad capitalina, pues correspondió a los ediles Yuset Brito asumir como presidenta del Concejo Municipal; y Alexander Aranguren jurar como nuevo vicepresidente municipal.


ERIKA FARÍAS (PSUV)

Farías salió por la puerta de atrás, dejando un municipio -el principal de la República, asiento de los Poderes Públicos Nacionales- vuelto un desastre, sin exageración alguna.

Aunque las comparaciones siempre son antipáticas y no se pueden tapar los graves errores y corruptelas de gestiones anteriores en la Alcaldía de Libertador, no es difícil concluir que Érika Farías ha sido la peor en el cargo. Luego se sabrá qué hay detrás de tan drástica decisión partidista, en tiempos preelectorales, pero sí se sabe que el rotundo fracaso de su gestión aceleró los tiempos. 

Ella, por el desastre de gestión, debe tomarse unas "vacaciones" bien largas, lejos de cualquier cargo público: difícil pensar que el presidente Nicolás Maduro le vaya asignar algún "destino público", como lo dijo públicamente, semanas atrás, cuando el domingo 8 de agosto la defenestrada hoy, no obtuvo respaldo para su apetecida reelección.

TRISTE Y DOLOROSA REALIDAD

Caracas es víctima del mal gobierno nacional, regional y municipal: en el municipio Libertador convergen pésimas gestiones del Gobierno Nacional, el Gobierno del Distrito Capital y Alcaldía del Municipio Bolivariano Libertador.

Por el Nacional, son protuberantes el problema de la inseguridad ciudadana, mercantil y empresarial en general; igual que los menguados servicios de electricidad, telefonía fija y celular o Internet; el inestable suministro de agua, además con deficiente calidad bioquímica. Cómo no mencionar el caos del Metro de Caracas, convertido en una chatarra andante por la corrupción, la irresponsabilidad y falta de gerencia de sucesivas administraciones, al menos desde 2009, cuando la Junta Directiva presidida por Gustavo González López torció su rumbo tecnológico a favor de unos vagabundos empresarios españoles, quienes convinieron en forjar un contrato corrupto a beneficio de burócratas y testaferros ligados al estamento militar vinculado a los "comacates" del 4F de 1992. 

En lo regional, simplemente el Gobierno del Distrito Capital parece inexistente. con sucesivas gestiones tan ineficientes como corruptas.

Concretamente a nivel municipal, la gestión encabezada por Érika Farías -en connivencia con los 13 ediles de la Cámara Municipal, que debieron controlar sus ejecuciones-, el caos no puede ser mayor: fracaso por todos lados, a la vista, la piel, el olfato y la indignación de toda la población. Su rotundo fracaso es evidente en vialidad y transporte, mercados municipales, aseo urbano, seguridad ciudadana, ordenamiento urbano, recaudación municipal, cultura, recreación, educación y deporte. 

Érika Faría y los concejales capitalinos del PSUV son expresión de lo que no debió ser, incluido Naoun Fernández, actual jefe de Gobierno del Distrito Capital y expresidente del Concejo Municipal de Caracas durante casi cuatro años.

Caracas no merecía ni merece tanta indignidad, tal desgobierno y tan descarado abuso de poder, junto con los llamados "colectivos", comenzando por los corruptos y abusadores agentes del maldenominado "Movimiento Francisco de Miranda", convertidos -muchos de ellos- en delincuentes extorsionadores y aprovechadores de los bienes, servicios y recursos financieros públicos municipales, así como de bienes y recursos financieron provenientes del delito.

"Mas vale tarde que nunca". dice el adagio. Y es cierto, cae "como anillo al dedo": El PSUV sabe que está herido de muerte, en Caracas; y que la pésima gestión Érika Farías, ha sido un catalizador desastroso que amenaza muy seriamente su sobrevivencia al frente de la Alcaldía y el Concejo Municipal del Municipio Libertador del Distrito Capital.

LA PRIMERA DECISIÓN 

QUE DEBE TOMAR LA CÁMARA MUNICIPAL

Aunque el zuliano mañoso dijo que "no se le puede pedir peras al horno", bien vale adelantar que la primera y única decisión que debe tomar la Cámara Municipal del Municipio Libertador del DC, es investigar la gestión Farías, su fracaso rotundo y los elementos de responsabilidad administrativa y delitos penales cometidos por la alcaldesa renunciada y sus burócratas principales. Claro, es como encomendarle a un zamuro cuidar carne.

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Manuel Isidro Molina/

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