Crisis Migratoria: Vergüenza Eterna a los «Héroes» de Iquique

Mundo 29 de septiembre de 2021 Por Santiago de Chile - Francisco Herreros
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Una brutalidad semejante, como el delirio xenófobo que avergonzó al país, cuando una turba de desalmados incendió modestas pertenencias de migrantes venezolanos en Iquique, el sábado 25 de septiembre, no podía ser espontánea, así como tampoco podía sino provenir de la ultraderecha.

La agresión ocurrió en la esquina de las avenidas Luis Emilio Recabarren y Las Rosas, donde había algunas carpas con las pocas pertenencias de ciudadanos venezolanos, que poco antes habían sido desalojados de la plaza Brasil.

De una marcha contra la inmigración ilegal, convocada por el filo fascista Partido Republicano, que reunió unas tres mil personas, que voceaban consignas racistas y xenófobas y cantaban de voz en cuello la estrofa de los «valientes soldados» del himno nacional, se desprendió un grupo de valentones, que protegidos por la superioridad numérica, acometieron audazmente contra el enemigo, por más que se tratara de las modestas carpas y pertenencias de un puñado de venezolanos, que tuvieron la dudosa dicha de experimentar la bienvenida de esta tierra de asilo contra la opresión.

La crudeza de la imagen de la pira rodeada de bárbaros ululantes, conmovió a un mundo curtido por las periódicas tragedias de los inmigrantes, lo que no es poco decir.

Podrán argüir que la situación escapó de control, en el contexto de un problema que le quedó como poncho al gobierno -como todo, por lo demás- lo cual es cierto, pero también lo es que el origen último del problema estriba en una ultraderecha a la derecha del gobierno, que utiliza el problema de la inmigración ilegal, complejo y real como el que más, como arma arrojadiza para diferenciarse de aquel.

Es efectivo que la situación de la inmigración ilegal se salió de control, es evidente que la gente que experimenta el problema está molesta y preocupada, y es indudable que la política migratoria del gobierno, aquella que ofrecía de tanto en tanto imágenes dignas de un documental del tercer reich, como la expulsión de extranjeros vestidos con overol blanco, escoltados cada uno por un policía, hacia un avión militar, terminó en un rotundo fracaso.

De esa guisa, la incompetencia del gobierno, que entre otras chambonadas, ordenó el desalojo de los inmigrantes desde una plaza pública, sin disponer de un lugar alternativo donde tenerlos, y el caldo de cultivo a disposición de la derecha fascista, crearon la tormenta perfecta, que se saldó la cobarde agresión a víctimas indefensas, ya agredidas por el estado policial, actuación inscrita en la enciclopedia mundial de la infamia, a la altura de la entrega de Julian Assange a la policía británica en la embajada de Ecuador en Londres, perpetrada por el traidor Lenin Moreno, que a estas alturas, está gozando de una fortuna mal habida.

El gobernador regional de Tarapacá, José Miguel Carvajal, electo por el Frente Amplio, quién se declaró profundamente dolido por la situación, apuntó directamente al gobierno de Piñera:

«Lo sucedido es consecuencia de la omisión y la irresponsabilidad de quien gobierna este país, Sebastián Piñera. Él es el principal responsable de estos hechos que han afectado con mucha preocupación a miles de personas a lo largo del país y también del mundo con esas duras imágenes. Es para nosotros un sentimiento de mucha tristeza. El gobierno no ha hecho nada para enfrentar esta situación migratoria que ha provocado, después de un año, una serie de complejidades para la sociedad y también para los vecinos y vecinas de nuestra región».

Enseguida, fundamenta esa afirmación:

«El gobierno nunca atendió, desde el inicio de esta situación, y hoy día ni siquiera ha sido capaz de implementar una ley de migración que él mismo aprobó en el mes de abril. Claramente, lo que pudimos notar es que este gobierno no fue capaz de prevenir la situación fronteriza, tampoco la perspectiva humanitaria que requiere un problema tan complejo como este flujo migratorio que estamos viviendo. Pero lo más importante es que el gobierno ha sido soberbio y no ha querido trabajar en colaboración ni con sus padres de Perú, ni Bolivia. Tampoco en colaboración con los alcaldes que son los gobiernos comunales, ni con el gobierno regional».

A mayor abundamiento:

«Nunca hemos tenido una convocatoria de parte de este gobierno para poder enfrentar esta tremenda situación en una coordinación mayor. En segundo lugar, como este gobierno no tiene una política ni una estrategia migratorias, hoy no sabemos lo que quiere hacer con los ciudadanos migrantes que tenemos aquí; no tenemos identificado de qué forma va a poder acompañarlos en el mediano y largo plazo; no sabemos cuáles son sus acciones concretas como para ver de qué manera integramos a estos migrantes que fueron invitados a nuestro país y que fueron abandonados luego en este territorio. Recordemos que hemos visto perder la vida de 12 migrantes venezolanos, en la cordillera. Todo esto es tremendamente doloroso y es responsabilidad del gobierno que no lleva ninguna acción y tampoco ha permitido que nosotros podamos hacer el trabajo humanitario, que principalmente es lo que hay que hacer hoy».

Ese es el explosivo sustrato donde escogió medrar la ultraderecha fascista, de José Antonio Kast. Por de pronto, la fiscal Jócelyn Pacheco, que abrió investigación por el delito de incendio y daños, debería revisar el siguiente tweet del propio Kast, con fecha 16 de septiembre.


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Fuente: Pressenza International/Francisco Herreros - Santiago de Chile

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