El general Baduel: ¡Ya no tendrá quien lo vigile!

Opinión 13 de octubre de 2021 Por Edgar Perdomo Arzola
En la obra, de García Márquez, al igual que en la vida-prisión, del General Raúl Isaías Baduel, se refleja también, más que una situación económica crítica, lo emocional de una familia que lo último que le quedaba era la esperanza de lograr su  libertad. 

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Edgar Perdomo Arzola - [email protected]

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 “El coronel no tiene quien le escriba”. Gabriel García Márquez tenía el poder de decir siempre algo sobrio que escondía una profundidad soberbia, tachado de realista mágico, aquí nos encontramos con una obra espléndida y realista, porque el Coronel puede ser cualquiera de nosotros, tal vez por eso ni su nombre dicen. no se necesitan cientos de páginas para generar algo en el lector.

La sencillez de la escritura gusta mucho. Sólo un genio como García Márquez pudo plasmar en tan pocas páginas una historia tan triste, tan cruda, tan real, y tan maravillosa a la vez. Su final es quizás el que más que ha impresionado de cuantas novelas he leído. Una obra con detalles graciosos, pero en general muy triste y desesperanzadora, que refleja, y asemeja muchas realidades, y crueldades, del país llamado Venezuela, como de la gente. Fin de la cita.

El Coronel no tiene quien le escriba


En la obra, de García Márquez, al igual que en la vida-prisión, del General Raúl Isaías Baduel, se refleja también, más que una situación económica crítica, lo emocional de una familia que lo último que le quedaba era la esperanza de lograr su  libertad. 

Pienso que una de las enseñanzas que esta novela nos dejó, lo último que se puede perder en esta vida es la esperanza, y la familia de Baduel la perdió de verlo salir de las mazmorras con vida. A pesar de la situación que estamos atravesando, los problemas, y obstáculos que tengamos que enfrentar, no podemos dejar de pensar que habrá siempre un día después de hoy, esperando que nosotros los venezolanos que nos quedamos, aguantando la pela,  y estamos todavía en pie, a pesar de “esa pata hinchà” tenemos que dar el todo, por el todo, para arreglar todo lo que hemos hecho mal, y para mejorar lo poco o mucho que estamos haciendo bien. Y siempre seguir pensando que después de la oscuridad del túnel, existe una salida llena de luz esperándonos. Baduel, no la vio, y saldrá de los escombros donde murió con los pies pa’lante.

El personaje principal de la novela de García Márquez es el vivo ejemplo de lo que expresé anteriormente, el coronel de la novela, y el General Baduel muerto en prisión, son unas figuras admirables por su constancia, su buena conciencia, y sobre todo, por el hecho de no claudicar jamás, a pesar del nulo resultado en sus justas reclamaciones. La recia actitud del coronel de la novela, y del general muerto en la prisión,  confirman el modo simbólico en su negativa a que el gallo de pelea, la única herencia que conserva el coronel, de su hijo: liberal como él, si no más, y víctima, como Baduel de las mas oscuras fuerzas totalitarias de la Habana, y Caracas. Así como todos los presos políticos que quedan vivos en las cárceles venezolanas, puedan tener un destino distinto al de enfrentarse en las galleras a unos rivales indignos.

Pues sí, el lamentable fallecimiento de Raúl Baduel, es una historia triste mas de esta Venezuela del año 2021, que puede mostrar la realidad de muchos otros casos similares hoy en día, quizás no precisamente con las adversidades que se nos presentan en la obra, y en la prisión de la muerte, donde la única esperanza radica en un gallo, no se si en Venezuela, es el gallo de la pasión,  pero si tal vez donde nuestra esperanza es como la pensión del coronel, y la libertad de Baduel, que nunca llegan, donde hemos tenido que aprender a vivir con los asesinatos, por falta de tratamientos médicos, en las prisiones, de nuestros seres queridos, donde hacemos maromas para subsistir, y lo único que nos queda es vender lo poco que nos queda. Siento que lo más importante no es el tamaño de los problemas del pueblo venezolano,  sino de la manera tan torpe, en que ubicamos, y vemos las cosas para no resolverlas.

Acordémonos que valen mucho más nuestras acciones, que lo que vociferamos, y pretendemos hacer, y no lo hacemos. Nuestras actitudes con esta baja mortal del general Baduel, siempre debe de ser de ahora en delante, una lucha con mas optimismo, hacia la victoria final,  pensando que lo mejor está por llegar,  y que con esfuerzo, y dedicación se pueden llegar a obtener cambios increíbles, y seguir pensando,  que el cambio llegará, a todos nosotros los venezolanos, para salir de esta desgracia, sin nosotros, salir a buscarlo primero a él.

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