Astucia femenina

La novia y el novio estaban ensayando la ceremonia de la boda en la iglesia cuando el novio llama al sacerdote en privado y le dice al oído: – Padre, tengo aquí dos billetes de 100 que le voy a dar, a cambio me gustaría que modifique un poco el texto original…
En concreto, me gustaría que cuando me estuviera hablando a mí, ignore la parte que dice que debo prometer «amar y respetar a mi esposa, ser fiel a ella hasta que la muerte nos separe».🙏 El sacerdote toma los dos billetes sin decir una palabra y el novio se marcha satisfecho.💍 En el día de la ceremonia, el sacerdote se dirige al novio y le dice, mirándole directamente a los ojos:

– ¿Prometes arrodillarte ante ella, obedecer a todos sus pedidos, llevar su café a la cama todos los días y juras ante Dios y esta mujer excepcional que jamás mirarás a otra y cumplirás todos sus caprichos?… El novio traga en seco, se pone morado de rabia, mira a su alrededor con ansiedad y responde con una voz casi imperceptible:
– Sí, lo juro. Luego se inclina hacia el sacerdote y le murmura:
– ¿Pensé que teníamos un trato?… El sacerdote pone los dos billetes de 100 en el bolsillo del novio y le dice al oído:
– Lo siento mucho pero…
💸 ¡La novia duplicó su oferta!📖 Moraleja: No subestimes la astucia de las mujeres, cuando ibas con la fruta ya ella regresaba con la mermelada.

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