Presidente de Colombia ordena militarizar ciudad fronteriza con Venezuela tras ola de violencia

El presidente de Colombia, el derechista Abelardo de la Espriella, ordenó este jueves la militarización temporal de la principal ciudad de la frontera con Venezuela debido a la ola de violencia y asesinatos a manos de grupos ilegales.

«He ordenado al Ministro de Defensa y a la cúpula de nuestra Fuerza Pública ejecutar de inmediato la militarización de Cúcuta, como medida temporal para reforzar la seguridad, proteger a la población y enfrentar a las estructuras criminales que amenazan la tranquilidad de esta región fronteriza», anunció el mandatario en la red social X.

Añadió que la policía y el ejército se desplegarán en la Cúcuta, capital del Norte de Santander, pero sin especificar el número de uniformados.

En los últimos días, Cúcuta fue escenario del asesinato de un aspirante a la alcaldía y de un atentado con explosivos que dejó cuatro policías heridos en la urbe donde operan guerrillas y otros grupos criminales, de acuerdo con el gobierno local.

«¡Cúcuta y Norte de Santander no están solos! ¡No cederemos un solo centímetro de nuestra patria ante el terrorismo», subrayó De La Espriella.

El presidente también sostuvo que el asunto no es desplegar uniformados para mostrar presencia, «sino de recuperar el control y entregar resultados».

Anunció que, a partir del 3 de noviembre, la medida estará acompañada por el despliegue de la campaña Esparta y del Bloque Operacional de Seguridad Urbana (BOSUR). Dijo que la misión es clara: «Recuperar el control territorial, desarticular las estructuras criminales, golpear sus finanzas y llevar ante la justicia a los responsables de la violencia».

Abelardo De La Espriella también informó que, la próxima semana, irá a Cúcuta para verificar el cumplimiento de estas órdenes, evaluar los avances operacionales y exigir una coordinación efectiva entre nuestras Fuerzas Militares, la Policía Nacional y las autoridades territoriales.

Segunda ciudad

Cúcuta es la segunda ciudad militarizada por De la Espriella desde que llegó al cargo el 7 de agosto. La primera fue la costera y turística Santa Marta, después de una ola de ataques a comercios y vehículos desatada por una banda narcotraficante en septiembre.

La región fronteriza con Venezuela es bastión de grupos guerrilleros como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y disidentes de la extinta guerrilla de las FARC, enfrentados por las lucrativas rentas del narcotráfico y la minería ilegal.

En los últimos días también se registró una seguidilla de atentados y enfrentamientos entre los grupos armados en el Catatumbo, región plagada de narcocultivos a unos 70 km de Cúcuta.

Este jueves, un ataque con un dron explosivo atribuido al ELN dejó tres civiles heridos, según el gobierno local. Estos aparatos son cada vez más usados por los grupos ilegales y su zumbido genera terror entre la población, habitualmente atrapada en el fuego cruzado.

En medio de la peor crisis de violencia de la última década en Colombia, el mandatario derechista promueve una ofensiva a punta de bombardeos contra campamentos guerrilleros que ya dejan decenas de muertos, entre ellos al menos ocho menores.

AFP/Diario Las Américas

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