
Vírgen de Las Mercedes – Patrona del municipio Arístides Bastidas
La desidia gubernamental mantiene en situación de extrema vulnerabilidad a la comunidad «La Bendición de Dios», donde unas 250 a 280 familias —que agrupan a cerca de 1.000 seres humanos, incluyendo numerosos niños y adultos mayores— padecen desde hace 27 años (1999) una crisis crónica de servicios básicos sin recibir respuestas efectivas de los entes competentes.
Así lo denunciaron de manera categórica los habitantes del sector, quienes alertaron sobre el colapso total de los pozos sépticos en la zona. Ante la ausencia de redes de saneamiento, las aguas servidas se desbordan constantemente hacia los patios de las viviendas y fluyen libremente por las calles cada vez que se registran precipitaciones. Esta grave problemática genera fétidos olores y un foco permanente de contaminación que amenaza con desencadenar una epidemia de proporciones alarmantes en la localidad.
Burocracia y oídos sordos institucionales
Desde el nacimiento de la CBRV, desde la caída de la Cuarta República.
6 gobernadores han pasado por esta comunidad con ofrecimientos para fortalecer su campaña electoral. Quienes son:
Eduardo Lápi gobernó en Yaracuy 1996-2004.
Carlos Giménez 2004 -2008, interrumpido por un golpe de estado.
Alex Sánchez (+) Interino 2008.
Julio León H 2008-2025
Juan Torrealba Interino 2025
Ahora Leonardo Intoci
Así ha sido la gobernabilidad en Yaracuy, todos conocen la tragedia de La Bendición de Dios
La comunidad ha agotado las vías administrativas y de contraloría social exigiendo soluciones estructurales. Vecinos afectados señalaron que la crítica problemática ha sido formalmente elevada en reiteradas oportunidades ante la Alcaldía, la Gobernación e incluso se han introducido proyectos técnicos ante el Consejo Federal de Gobierno; sin embargo, la respuesta sistemática ha sido la inacción y las promesas incumplidas.
«Los pozos sépticos los hemos tapado con concreto y tierra más de tres veces, pero con las lluvias el problema persiste y el mal olor es insoportable», expresaron los vecinos afectados.
Peligro inminente en el tendido eléctrico
A la emergencia sanitaria se suma la precariedad en el servicio eléctrico. Los residentes reportan postes que se encuentran al borde del colapso, representando un riesgo inminente para la integridad física de transeúntes y familias enteras. Aunque se han consignado los oficios e informes técnicos ante las instancias de ingeniería correspondientes, la única respuesta ha sido la postergación indefinida: «Vengo mañana, vengo pasado», denuncian los afectados ante la indolencia oficial.
Ante este panorama de abandono institucional acumulado por más de dos décadas, los habitantes de «La Bendición de Dios» exigen una inspección urgente y un plan de inversión real por parte de los organismos gubernamentales competentes para evitar una tragedia sanitaria y devolver la dignidad a cerca de un millar de ciudadanos.
Agencia Informativa Alfayaracuy – La Verdad desde la raíz.