«Vergación» es uno de los 81 nuevos venezolanismos aprobados por la RAE

La palabra vergación, de uso cotidiano en el país, y sobre todo en el estado Zulia, de donde es originaria, para expresar, con exclamación, sorpresa, protesta, disgusto o rechazo, ya forma parte del Diccionario de la Lengua Española (DLE).

Se trata de una de las expresiones más emblemáticas y utilizadas del dialecto zuliano: “¡Vergación de calor!”, “¡Vergación, eso sí está caro!”, “¡Vergación de feo!!, “¡Eso está podrío, vergación!”…

Atajaperros, para referirse una discusión acalorada, riño o alboroto, o antiparabólico, para describir a una persona indiferente ante cualquier asunto, por importante que sea, también forman parte de los 81 nuevos venezolanismos y 126 gentilicios de ciudades venezolanas aprobados por la Real Academia Española (RAE).

Así lo informó este martes 3 de noviembre, a través de X, el profesor Luis Barrera Linares, Individuo de Número de la Academia Venezolana de la Lengua (AVL) y miembro de la RAE.

“Tras un esfuerzo de más de una década, en busca de documentación que demuestre su uso y gracias a la Comisión de Lexicografía de la AVL, han ingresado al DLE 81 nuevos venezolanismos y 126 gentilicios de ciudades venezolanas”, escribió.

Entre los nuevos venezolanismos, Barrera Linares mencionó también alpargatudo, catorcera, arrebiate, arrejunte, coletear, asquerosito, cachachá; sifrino, hablapaja, guayoyo, mandoca, matraquear, frasquitera, firifiri, fomentera, enchinchorrarse, coñaza y chocancia.

Añadió, además, catajarria, caligüeva, cachicorneto, bolsiclón, bonchona, desmangurrillarse, empichacar, esmachetarse, ladre, pagapeos, palamentazón y quiquirigüiqui.

En cuanto a los gentilicios, el profesor resaltó acarigüeño, acarigüeña; zaraceño, zaraceña; anaquense; altagraciano, altragraciana; barbarense; baruteño, baruteña, boconés, boconesa; calaboceño, calaboceña.

Y realizó un ejercicio con algunos venezolanismos nuevos del DLE: “En Venezuela, un bobolongo marruñeco pelabolas puede devenir en roliverio y rolitranco de hablapaja o jalamecate, a más de enquesarse o ponerse hablachento y matraquear a una sifrina con tumusa. Español, lengua bendita”.

Fuente: Tal Cual

Publicación: La Verdad

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